26 de marzo de 2019

Babylon Berlin

Me llegaba recomendada, y ha cumplido con creces está superproducción alemana que muestra buenos síntomas de la industria audiovisual del país germano. Porque Babylon Berlín es una entretenida serie de carácter histórica, ubicada estratégicamente en el período de entreguerras sobre 1929. El éxito viene de base, pues se trata de una adaptación de una saga literaria que ha logrado numerosas ventas y traducciones en otros idiomas. El autor,Volker Kutscher va camino de publicar el séptimo capitulo de la colección, es decir, queda material por cubrir, y por supuesto también en televisión. Pero antes de abordar historias y personajes, hay que destacar el diseño de producción, ya que han sabido usar el generoso presupuesto en recrear la Berlín de la época, escenografía, vestuario, efectos digitales, vehículos y extras a mansalva. Elementos normalmente situados en segunda fila pero esenciales para que el producto final funcione. Pequeño homenaje por mi parte.
De cabareteras y vividores también se nutre - Imdb
Los responsables del proyecto recae en tres personas, con Tom Twyker como figura más conocida (Corre Lola, corre, El atlas de las nubes) junto a Henk Handloegten y Achim Von Borries, coautores a partes iguales de la ambiciosa serie. Los tres presentan un producto bastante atractivo y un poderoso reclamo visual. El protagonismo principal recae en Gereon Raft (Volker Bruch), un inspector de Colonia mandado a Berlín tras la pista de una cinta pornográfica cuyo contenido parece inmiscuir a ciertas personas relevantes de la citada ciudad. Sin embargo, la delincuencia suele tocar varios puntos donde extender sus negocios y que sirvan para entrelazar historias paralelas, corrupción, tráfico de armas, pobreza, lucha obrera frente a pomposos ricos. Todo ese cóctel cuenta con el interesante choque ideológico que amenaza con invadir Europa, a través del triunfo de la revolución soviética y la semilla del nazismo como postura opuesta. Cabe recordar que Alemania viene de perder la primera Gran Guerra, y que se ha dejado por el camino diversas secuelas políticas y económicas. Además de contar con los nostálgicos que pueden adherirse fácilmente al bando de la revancha. 

Con tales temas por tocar, Babylon Berlín aprovecha su amplio presupuesto para avanzar sosegadamente, con cierto toque novelero, al exponer tranquilamente a sus personajes y los escenarios por los que se mueven. Contrasta con el simple espectáculo, sobretodo con las producciones de EEUU, donde sus productos suelen plantear un primer capítulo que busca exageradamente enganchar al público y la aprobación del estudio para alargar la serie. Con Babylon Berlín no hace falta, gracias al compromiso de la televisión pública ARD y la privada Sky (la versión alemana) para completar la temporada sin el temor de que el grifo se cierre. Curiosamente, esta letanía narrativa es el punto más flojo, compensada por el seguro avance de las tradicionales nuevas incorporaciones a la trama mientras que se cierran otros pequeños temas. Como toda buena serie, la variedad temática termina por sumar al eje de la obra. 
Primero de mayo, lucha obrera - Imdb
Pero quien triunfa en está primera temporada es una mujer. Charlotte Ritter (Liv Lise Fries) es una ambiciosa mujer que se gana la vida como secretaría en la comisaría de policía, cumplimentando la jornada en los placeres de la noche. Cuenta con un claro perfil de superación, debido a su penoso estatus social, pues malvive hacinada junto a su familia en un piso de mala muerte. Charlotte anda determinada en apoyar a que su hermana menor acuda al colegio en lugar de trabajar y que colabore en el sustento de la familia. Es cierto que Gereon parte primero, y que también tiene una interesante doble cara, atormentado por fantasmas del pasado y una endeblez que sale perdiendo al compararla con la joven Charlotte. El resto del elenco cumple perfectamente los registros de sus personajes, dando buenas muestras del buen hacer alemán.

Babylon Berlín queda aupada como una serie totalmente recomendable. Sirva como una reivindicación europea frente a la excelsa producción norteamericana. De hecho, hay confirmado el rodaje de una tercera temporada. Ahora sólo queda arrimarse a la segunda sesión, y estar pendiente de los cambios sociales donde se arraigó con ahínco la extremista lucha de los ideales. Por último una recomendación, que seguramente sea la misma de cualquiera que haya escrito algo sobre la serie. Porque en el segundo capítulo hay un fabuloso videoclip interpretado por Zvetlana Sorokina (Severija Janusauskaite) y de una  maravillosa hipnosis que termina por convertirse en el tema musical de la serie.
Tenéis que verme - Imdb

Babylon Berlín, 2017
ARD, Sky 

16 de marzo de 2019

Múltiple

Son varias las facetas positivas que acumula esta película. En primer lugar, supone el regreso de la mejor versión del director, Manoj Night Shyamalan, después de una serie de tropiezos en su carrera cinematográfica. Normalmente aquí siempre se citan a Airbender y After Earth, aunque sería indecente por mi parte no incluir el truño que nos coló con El incidente. Un pequeño declive que venía potenciado por los buenos datos que reflejaban sus trabajos de principios de siglo, y el aureola que encumbraba un director ligado al exitoso título de El sexto sentido. Pero la redención suele llegar, sobre todo quienes guardan un estilo reconocido y vuelven a contar temáticas que maneja con soltura, situaciones cotidianas pero con un toque maestro de excepcionalidad. Como en Múltiple, donde cuenta la historia de una persona que encierra diversas personalidades en un único cuerpo. Una disfunción de identidad que acarrea una buena prueba del carácter sobrio, claustrofóbico y psicológico del que sabe hacer gala el bueno de Shyamalan.

Pon cara de lobo - Universal Pictures
El acierto de James McAvoy. El actor escocés capitaliza el protagonismo de interpretar a Kevin, la figura que guarda en su interior a otras 22 variaciones que van desde la niñez, al cambio de género y hasta el carácter de diferentes individuos. Con tal soltura, que avanzada la película, el espectador pueda reconocer qué personalidad mental domina el cuerpo físico. Y todo ello sin caer en la tentación estrafalaria, pues hay más de una personalidad de dominación y de tendencias violentas que podrían invitar a ello. Por si acaso, el director ayuda bastante con la introducción de la doctora Fletcher, (me encantan los planos de la escalera) una anciana psicóloga que lleva años tratando la fragmentada personalidad de Kevin, y como una buena madre, cuida de todos sus pacientes, con especial queherencia por el protagonista de la película, además de aportar el necesario sustento de realidad hacia la posterior fantasía que propone el guión. La llegada de una vigésimo cuarta personalidad que suponga una especie de evolución física o sobrenatural.

Bricolaje - Universl Pictures

Para conmemorar tal ceremonia nada mejor que secuestrar a tres adolescentes, como si de un acto tribal se tratase, para celebrar la llegada del ser superior y ponga en relieve un nuevo estatus en la abarrotada mente de Kevin. Gracias al secuestro de las chicas, el filme procede a desatar la habilidad del director por los espacios cerrados y el lento proceder al que tienen que enfrentarse las jóvenes. 

Porque normalmente se encuentran encerradas y asustadas por aquello que se oculta tras la puerta. Esa genialidad del fuera de campo que también maneja el director, rendijas incluidas sobre el peligro que acecha, porque la tensión aumenta cada vez que intentamos acertar que personalidad hará acto de presencia y como afrontan las chicas sus temores e intentos de salir airosas. De las tres féminas destaca Casey, que a su vez presenta el rasgo diferenciador de ser la rarita del cole, gracias al relleno esclarecedor de una historia paralela contada en flashback que ayuda a entender su forma de ser. 

Múltiple es una buena película de naturaleza independiente, singularmente cercana al reciente estreno de Glass, 2016 frente al actual 19, pero hay que resaltar que está cinta funciona como única opción y sin mayores miras comerciales que vienen después. En realidad, es una novedosa historia que bebe del clasicismo monstruoso de Mr Hyde y de la mayor influencia del idolatrado Hitchcock. El mayor referente al que siempre se agarra el bueno de Shyamalan pero del que sabe distanciarse gracias a su propia forma de rodar, sus elaborados guiones y esos giros marca de la casa. 

Múltiple
Manoj N. Shyamalan, 2016

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El protegido

Múltiple

Glass

6 de marzo de 2019

El tesoro del lago de la Plata

Un tesoro siempre es un llamativo eslogan y aparejado normalmente con el género de aventuras literarias. Y un clásico alemán, como Karl May, maneja con soltura el oficio de crear una buena historia alrededor del citado botín. También hay que reconocer que desconozco gran parte de la amplia obra del escritor, pero sus dos grandes referencias literarias son las sagas aventureras. Una centrada en Oriente Próximo y la otra en el Lejano Oeste americano. De esta última va El tesoro del lago de la Plata, cuya titularidad va unida a la dupla formada por Old Shatterhand y Winnetou. Sus personajes principales en las historias dedicadas al western. El primero es un supuesto famoso hombre del oeste, mientras que su compadre indio es un jefe apache. Tal pareja destaca por la amistad que une a ambos protagonistas frente al clásico choque entre indios y vaqueros, y que tantas veces se han abordado en la literatura y en otras artes. 

Por otro lado me gustaría destacar un pequeño matiz sobre esta novela a nivel personal, algo así como las ganas de Karl May de currarse una buena obra, o por lo menos, resaltar el libreto por la amplitud de personajes y tramas secundarias  que acompañan al hilo central del tesoro.
El tesoro sin lago
Tal arrogancia me proviene de los nombrados protagonistas, porque Winneotu y Old Shatterhand aparecen cuando la historia lleva avanzada un buen trecho. Seguramente peque aquí de algún orden cronológico anterior, pero las sensaciones que me trasmite esta obra de manera individual son las que permite imaginar el esforzado trabajo del escritor por elevarla. Ante la ausencia de la pareja anterior, May recurre a otros protagonistas iniciales para que arranque la historia, con un buen puñado de personajes donde poder trabajar desde una base solida e ir introduciendo a varios protagonistas de manera escalonada. Y para que está circule, nada mejor que un barco de vapor que transporte a las personas relevantes. Pero antes de acudir a los héroes, hay que resaltar al malo de la función, llamado Cornel Brinkley. Porque toda buena historia necesita de un buen villano que sume a la narración.

Cornel es el líder de un grupo de tramperos, algo así como unos vagabundos buscavidas que se van arremolinando para delinquir en cuadrilla allá por donde surja la oportunidad de hacer negocio. Ahora volvamos al principio, al barco de vapor, donde embarcan los primeros héroes del universo May; como Old Firehand, otro experto cazador al que se le unirá rápidamente una de las grandes cualidades del autor, la creación de excelentes secundarios que animan el cotarro. Como por ejemplo la llamada Tía Droll, que viene a ser una especie de cazarrecompensas que viste de forma estrafalaria y agudiza su voz hacia el lado femenino, pese a poseer, el vigor más pretencioso de la raza aria. Porque está es otra de las licencias que se permite el bueno de Karl May. La mayoría de sus protagonistas son alemanes, pese a trajinar en este caso por las amplias praderas americanas. 
Otro libro a la saca

La codicia del tesoro aglutina una buena cantidad de peripecias que se van desarrollando por capítulos. En principio, la aventura deriva hacia la persecución y lucha entre los primeros protagonistas en aparecer, frente a las fechorías que va cometiendo el Cornel y su panda. Porque el bribón del Cornel acumula tal cantidad de delitos que sus perseguidores van sumando adeptos por tener viejas cuentas pendientes con el malhechor. Entre las nuevas incorporaciones hay que destacar dos aspectos, que en parte van entrelazadas. Nuevos personajes necesitan su correspondiente cuota de presentación, y por ahí también destaca May en explayar su poderosa imaginación para incorporar más personajes y las historias que arrastran. Y nuevamente resalto la facilidad del autor por crear personajes singulares, como el extravagante rico inglés Lord Castlepool, el charlatán Jefferson Hartley o la curiosa pareja que forman un cheposo, Humply-Bill junto a un recitador de versos, Gunstick Uncle. El aumento de individuos hace hincapié en las pretensiones de May de elevar su obra a través de variadas aventuras que apenas dejan respiro al lector ante tantas situaciones y giros inesperados. Porque hay de todo, tiroteos, confrontaciones verbales, persecuciones y diversos trances que hacen bueno el significado de aventuras. Memorable la carrera entre un indio y otro secundario de lujo al que todavía no he citado.

 Entonces, ¿tiene usted una idea?
.... No se preocupe por mí, una voz interior me dice que no es aquí donde daré la espalda al mundo. - Hobble-Frank


Sin embargo, Karl May no logra redondear su ambiciosa propuesta por varios motivos. El primero tiene que ver con el volumen de personajes, es verdad que acierta y mucho en las introducciones, pero después le falta tiempo, ganas o rematar tal cumulo de secundarios que en ocasiones desaparecen del relato sin siquiera citarlos. Y es una verdadera pena, porque la historia prometía, y eso que May atesora la habilidad necesaria para entretener la continuada suma de protagonismos. Pero otra cosa es abandonarlos por otros más importantes. Otro factor negativo tiene que ver con un esquema similar a la hora de afrontar los problemas y conflictos entre los dos bandos, hay momentos de gran tensión y un ritmo bastante desarrollado donde se resuelven los entuertos. Pero en otras ocasiones se sintetiza en exceso o se pierde ante el avance general de la obra.

Cabe destacar un aspecto de caracter clásico, ligado al heroísmo de personajes como Firehand o Shatterhand, personajes sin fisuras, moralmente superiores al resto e igualmente capacitados para las tareas que conlleva manejarse por el peligroso oeste. Una característica que parece ser fija en la escritura de May con sus protagonistas y que choca con la variedad y riqueza de sus secundarios.  

El tesoro del lago de la Plata es una buena novela de aventuras. Contiene muchas páginas de entretenimiento así como un digno trato hacia los nativos americanos. Incluido la clara postura del expolio al que se ve sometido por el hombre blanco. Pero la novela no llega a más, no termina de ser redonda pese a los buenos mimbres que maneja. Al final hay demasiadas cosas dadas como por hechas o reducidas al simplismo, como la única nota supuestamente amorosa entre una mujer y un joven indio, resuelto con una par de regalos y un leve estrechamiento de manos. Que cada uno rellene lo que considere oportuno. Que también vale. 

No me creería si le contara cuántas curaciones he hecho ya con estas aguas, pero no se lo tomaré a mal: yo mismo no me las creo. Lo importante es no esperar a ver los resultados, sino agarrar el dinero y poner pies en polvorosa. - Jefferson Hartley



El tesoro del lago de la Plata
Karl May, Ed El País Aventuras, 2004


22 de febrero de 2019

La huelga

Se han cumplido cerca de 121 años (y un mes, más o menos) del nacimiento de una de las figuras clave de la historia del cine. Un tipo que responde al nombre de Serguéi M. Eisenstein, asociado popularmente a la obra maestra, El acorazado Potemkin y a sus teorías sobre el montaje. Ideas que han influido notablemente en autores posteriores, así como citar su nombre en todas las escuelas dedicadas al séptimo arte por su contribución a utilizar el montaje como una herramienta narrativa más. Curiosamente, su debut cinematográfico fue gracias a un encargo, uno de tantos proyectos propagandísticos de la época y cuya temática expone el poder colectivo del proletariado. Podría decirse que La huelga es un pequeño homenaje de las revueltas campesinas y obreras acaecidas en la Rusia zarista de 1903. Protestas ciudadanas que exigían mejoras para los trabajadores y que fueron disueltas amablemente a golpe de porrazo por las fuerzas del orden. Un pequeño germen de la futura revolución de octubre del 17.

La caída del obrero - Imdb
El joven Eisenstein procedía del teatro, aunque apenas sobresalió en este ámbito para después buscar fortuna en la ascendente fórmula del cine. En La huelga, se nota tales influencias, como por ejemplo al estructurar la cinta en seis actos, en parte independientes, en parte como muestra de la evolución lógica de los acontecimientos narrados. Un resumen exprés diría que el filme arranca con el descontento de los trabajadores y los diálogos planteados para llevar a cabo un paro en la producción industrial. Obviamente estalla la huelga, los trabajadores detienen las fabricas y presentan sus demandas al empresariado. Cabe destacar en este momento la distinción de dos partes, porque los trabajadores aparecen expuestos como un colectivo unido. Sin necesidad de recurrir a un protagonista que acaparé la historia que nos está contando, pues el triunfo final corresponde al colectivo obrero frente a los poderosos. Los afortunados miembros de la otra parte. Éstos últimos aparecen caricaturizados, abstraídos con sus licores, festines y trajes de etiqueta, incluida la desinteresada necesidad de fumarse las demandas de los trabajadores.

Una de las virtudes de la película es la riqueza de sus matices. A ojo, los prejuicios hacia el cine mudo suelen llevar erróneamente a una idea preconcebida de lentitud, ligado a la antigualla que supone pararse a ver una cinta en blanco y negro. Sin embargo, La huelga destaca por la cantidad de material grabado y que Eisenstein resuelve con bastante agilidad en el montaje final. Incluido diferentes tiros de cámara para una misma secuencia que muestran la grandeza del director y de un gran trabajo previo. A pesar del aire colectivo y su renombrado protagonismo, el espectador necesita confraternizar con alguna subtrama que rellene la fácil descripción de la lucha de clases. Y aunque Eisenstein rehuya resaltar algún personaje concreto, otorga al menos la necesaria melancolía del individuo y del reducido grupo de las familias. Como el simple baño de un niño o las maneras de incluir a ciertos personajes en la película, cuya misión es reventar la unión de los huelguistas caracterizados como animales. A principios del XX, las carencias que provoca la huelga a lo largo de los días aumenta la tensión en el sustento de los más desfavorecidos, perdiendo peso ese colectivo al que se quería enaltecer.
Si hay que subir a dar palos, se sube - Imdb
Cualquiera que se acerque a curiosear un poco sobre el estreno del director ruso, observará la constante referencia de la secuencia final, en otros tantos textos, de la represión policial final, donde se alterna la violencia con un matadero de ganado algo explicito. Clara está la función de tales imágenes en el contexto de la época. Pues hay que recordar que se trata de 1925. Sin embargo, cabe resaltar otra faceta más compleja. La labor del equipo técnico en rodar la actuación de las fuerzas zaristas de diversas maneras para disolver a los huelguistas. Chorros de agua, palos a caballo y fusiles por doquier. Disolviendo a las gentes de la barriada que se han atrevido a revolverse frente al orden establecido. Incluso la propia tinta de los gerifaltes policiales que se expande sobre un mapa me parece más acertada que la simple exhibición del matadero. Queda visionado y expuesto el filme, mudo, pero con muchos temas de los que se podría hablar. Y reivindicar.

La huelga 
Serguéi M. Eisenstein, 1925

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29 de enero de 2019

A través del desierto

Y del ego. Porque enorme debía tenerlo Karl May, autor de las aventuras de Kara Ben Nemsi. Una especie de emir de origen occidental, dedicado a la escritura y dominador de diversas artes, lenguas y conocimientos. Ese es el nombre que adopta un aventurero alemán que merodea por las arenas del mundo musulmán, resolviendo entuertos, asesinatos, secuestros y otros tantos misterios sin necesidad de que la locura rellenase los textos del notable escritor germano. Sobra decir que el protagonista es el propio May. Reencarnando con imaginación los sellos que le gustaría poseer en su pasaporte. En parte, May tendría que estar situado como una celebridad más de la literatura alemana, gracias a sus novelas de aventuras que conectan con otros autores, como Julio Verne en Francia o Emilio Salgari en Italia. 

La vida real del propio Karl May es toda una aventura, cabe destacar algunos problemas con la justicia que le llevaron a la cárcel. Por estás causas perdió la opción de ejercer como maestro, y gracias a su éxito literario posterior, pudo vivir de manera desahogada. Quizás por querer más o desear otros reconocimientos, May terminó por inventarse una vida paralela, repleta de viajes, aventuras y heroicidades. El tipo es carne de adaptación cinematográfica. No obstante, la obra de May destaca por su prolífico número y la creación de un par de sagas literarias centradas en el aventurero gusto de la época, un público ávido e inquieto por salirse de los estándares normales a través de las páginas que proponían el lejano oeste americano o el exótico oriente. De ésta ultima parte surgen nuevas ediciones gracias a Reino de Cordelia, y en el libro, A través del desierto, se agrupan una serie de episodios diferentes entre sí pero con cierto orden cronológico. Antiguamente se publicaron por separado en España, mientras que la citada editorial los une en diversos tomos a la espera de la respuesta de los lectores. 

A través del desierto expone una serie de aventuras donde el protagonista cabalga junto a su fiel escudero por los desiertos del norte de África, Egipto y Oriente Próximo. Como buen caballero, va encontrando por el camino diversos conflictos a los que enfrentarse desde la privilegiada posición que le otorga su propia valía. 

... sentí verdadero placer de que se me presentara la ocasión de demostrar al Padre del Sable la superioridad de la esgrima europea.

El autor apenas disimula las bondades del héroe, quien acomete tales empresas con determinación, atreviéndose incluso a corregir los modales de los propios árabes y sus conocimientos de la religión. Lo curioso es que a nuestro galán nada se le interpone, ya sea la propia acción o trabar conversación con cualquiera. La acumulación de atributos heroicos componen al tradicional protagonista infantil, exageradamente bueno en todo lo que se proponga. 

La estructura del libro sigue un mismo patrón, claramente episódico, con la introducción de los protagonistas, exposición del problema y las medidas que toma Ben Nemsi para solucionarlo. Todo ello mezclado en un interesante relato que contiene numerosas sorpresas que elevan el interés del lector. En ocasiones, la acción muestra a ciertos enemigos que logran escapar de la justicia, creando una interesante expectativa para el futuro. Otra aportación interesante viene dada por la introducción de ciertos personajes extravagantes, normalmente europeos, que aportan las necesarias distracciones, con el humor como mejor arma, frente al pose serio del acaparador protagonista. Tal vez por el cumulo de baremos clásicos la obra de Karl May conecte mejor con un público más juvenil. O como reclamo del mero hecho de disfrutar de las aventuras propuestas sin mayor ton que son.


Yo soy Kara Ben Nemsi, emir entre los sabios y héroes del Frankistán. Estuve en África y he venido luego a esta tierra para conocer a sus habitantes y llevar a cabo grandes hechos. 

A través del desierto
Karl May

Reino de Cordelia, 2017