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30 de noviembre de 2020

El hombre de hierro

La nostalgía tiene un curioso efecto sobre la memoria, y en ocasiones surgen pequeños detalles del pasado que parecían estar bien ocultos, u olvidados. Como si ese recuerdo estuviera bien hundido por el imponente peso del tiempo acumulado. Sin embargo, debe existir algún resorte en algún sitio, o una palanca que sin venir a cuento encienda una bombilla que alumbre algún buen recuerdo del pasado y que éste salga a flote en el presente.

Algo así ocurrió en alguna fecha indeterminada de 2019. Cuando un cómic, de grato recuerdo, se avino a resurgir de las profundidas de una época, la infancia, a la que hoy día cuesta situar en tiempo y forma. Pero la cabezonería del mundo de los adultos me empujó a rebuscar el tesoro anhelado. Encajonado junto a otras joyas del pasado en los bajos fondos de una vivienda: el sotano de la casa de mis padres. 

El mágico lugar donde se acumulan tantos trastos, que abrir una simple caja de cartón logra destapar tantas esencias nostálgicas que ya planeo trasvasar mi colección de tebeos a mi propio trastero. 

Pero el protagonismo de hoy se lo lleva un único cómic en particular, el causante de la reseña anual. Y cuyo título es El hombre de hierro, de la serie Transformers. Gracias a recientes adaptaciones cinematográficas, la primera fue en 2007, la historia de los robots alienígenas ha continuado perpetuándose como un hábil negocio que rinde especialmente bien en juguetes para niños. No está mal, si tenemos en cuenta que los cómics dedicados a los Transformers surgieron en 1984, en un proyecto claro, por parte del fabricante de juguetes Hasbro, en potenciar una nueva línea de juguetes robóticos.

Como apunte, señalar que los diseños originales provenían de Japón, en una redonda colaboración con una empresa llamada Takara, especializada en la tradición nipona de desarrollar la articulación de estos muñecos y apoyada en la habitual respuesta positiva de los niños japoneses; baste con recordar otros éxitos similares, como Astroboy o Mazinger Z para destacar el gusto de esa sociedad en este ámbito fantástico. 

En estos juguetes previos está el origen de los Transformers y de toda la fanfarría que acompaña la promoción ochentera por parte de la juguetera. Serie de dibujos y cómics para darse a conocer en el mercado americano. Pero antes había que dotar y crear una serie de personajes con sus propios perfiles, y sobre todo, una historia que explicase el origen y los motivos de estos robots. Por ahí surgió la figura de Bob Budiansky, el guionista de Marvel que recibió y aceptó el encargo de dar vida, nombres y tramas a todos los Transformers. Es de justicia reconocer el buen hacer de Budiansky, porque construyó una solida base que se ha mantenido en el tiempo. Curiosamente, la versión animada y la del tebeo compartían una base común que después terminaron por desarrollar en historias completamente diferentes y sin ninguna unión narrativa entre ambas. El negocio marchaba viento en popa, con más de 100 millones de juguetes vendidos en 1984, como para que los gerifaltes se percatarán de la importancia de crear una historia común que alargase su negocio alrededor de un mundo propio. 

Portadas de El hombre de hierro por Cómics Forum y con el detalle de la Union Jack

Pero esa es otra historia, porque tras el boom inicial de la década de los 80 y los vaivenes a lo largo del tiempo, los Transformers han logrado superar con éxito el paso de los años, mientras que su particular universo se ha convertido en una auténtica franquicia que aparte de juguetes, ha ido danzando entre las viñetas y la animación desde hace casi cuarenta años. Y como todo buen niño de los 80, tendría a consumir todos estos productos. Aunque la opción de coleccionar diferentes tipos de cómics tenía varios problemas, principalmente por el tonto capricho de tener demasiadas opciones por escoger y tener que repartirse ante una economía escasa: la típica de un niño que pide continuamente cosas a sus padres. Y encima con la difícil elección de cuál elegir. Pues Marvel tenía un enorme catálogo donde obligaba alternar entre el amplio abánico de superhéroes disfazados y los monstruos robóticos. Y dentro del sorteo que supuso comprar un poco a lo loco, llegó a mis manos El hombre de hierro, reimpreso en España por Ediciones Forum, el sello que recogió gran parte del material Marvel por aquellos años.

El hombre de hierro ocupaba los números 32 y 33 de la colección (29 y 30 en la española), siguiendo el mismo orden que la editorial original americana. Pero esto supuso un abrupto corte en la continuidad del relato, pues este cómic fue publicado original y en exclusiva en el reino de la Gran Bretaña. La excusa yanqui de incorporar este capítulo fue más bien por necesidad. Al parecer, el creador de la saga americana, Bob Budiansky, andaba hasta arriba de trabajo y los plazos para la entrega de nuevos capítulos corrían el riesgo de no cumplirse. Curiosamente, había una división Marvel en las británicas islas, cuyo proceso de publicación difería con la matriz americana. Una linea de producción alternativa que permitió crear historias y contenido propios. La opción de aprovechar esas historias, mientras Budiansky se tomaba un respiro, les vino a huevo a la editorial, al poder incluir esas historias a la serie y poder dar tiempo a los creadores americanos para concluir los trabajos pendientes. Y por ahí entró El hombre de hierro, como un elefante que irrumpe en garaje ajeno, sin tener en cuenta el orden precedente. Se supone que esta decisión provocaría más de una sorpresa a todos los lectores que siguieran la publicación de manera ordenada, y encima, con una historia completamente diferente y con aires de situarse en tiempos donde los Transformers habrían despertado de su letargo en el planeta Tierra de manera reciente.

Ahora conviene retroceder en el tiempo para explicar cómo llegaron estas máquinas hasta nuetro planeta. La historia de los Transformers se reduce a dos razas de robots con capacidad de transformarse en diferentes objetos para poder ocultarse. En principio, hay dos bandos que andan separados entre Autobots y Decepticons, con la fácil distinción entre buenos y malos para no liar a los infantes. Ambos ejércitos llevaban arrastrando una guerra fraticida en su planeta de origen, Cybertron; con tanta saña, que han terminado por agotar los recursos del mismo, hecho que les obliga a emigrar hasta el nuestro. Con la excepción de que estas máquinas entraron en un modo de Stand By, alrededor de unos 4 millones de años escondidos en el interior de un volcán. Un período de tiempo relativamente corto y con cierta importancia en la historia de El hombre de hierro. Con el paso de los años, la inclusión de este cómic puede verse como un flashback, un episodio aparte si tomamos la colección en su conjunto. 

El hombre de hierro fue creado por el guionista Steve Parkhouse y por el dibujante John Ridgway, donde se describe un momento concreto, con una historia más cercana al ámbito literario que a la fácil opción de exponer a máquinas gigantescas moliéndose a palos. Por ahí viene el grato recuerdo infantil, un poso obtenido gracias a una historia narrada con tacto y la dedicación necesaria para desarrollar una trama que obviase la acción pura y dura.

El cómic

La portada de los dos primeros capítulos presenta una imagen curiosa: un Decepticon asediado por varios soldados medievales. Algo ilógico si tenemos en cuenta que la mayoría de las aventuras se desarrollaban en los Estados Unidos. Ya en el interior de las páginas, la acción pasaba entonces a Europa, con la violenta aparición de los Decepticon al arrojar un par de bombas a los pies de un castillo de un tranquilo pueblo de Inglaterra: Stansham. Una de las bombas queda sin explotar para quedar enterrada al lado de los muros. Este insólito acto pone en alerta a las autoridades locales mientras el protagonismo individual deriva hacia un niño. Sammy es además el hijo del máximo responsable del castillo, Mr. Harker, y cuyo campo de juegos le lleva a estar jugando en un bosque cercano. De manera casual se encuentra frente a Jazz, uno de los principales personajes de los Autobots. En un acto fortuito, que reproduce otros encuentros infantiles con seres de otro planeta; y como sucede en ET o El gigante de hierro, el niño sale escopetado del susto. Al fin y al cabo es un hecho aterrador, toparse en medio del bosque con un robot de varios metros de altura, quien no duda en aplastar el juguete caído del niño. En una especie de amenaza que continua al seguir los pasos del niño hasta su propia casa. 

Sammy versus Jazz
Después de refugiarse en casa, la historia regresa al castillo, con la incertidumbre creada por las bombas arrojadas. El padre del niño es alertado del extraño suceso de su hijo en el bosque, momento adecuado para desempolvar viejas leyendas del pasado. Historias que hacen referencia a batallas medievales con la aparición estelar de un misterioso hombre de hierro que aparece incluso dibujado en un grabado con fecha a 1070. Una buena forma para introducir al protagonista del título en la historia del cómic.

Si el primer capítulo del número 29 pretendía austar a un niño, el segundo lo remata en forma de pesadilla. La historia continua en la habitación de Sammy, quien sufre una especie de sueño, sospechosamente realista y con la impresión de que los robots tienen la facultad de intervenir nuestro descanso. De esta manera, el niño es capaz de salir de la habitación y alcanzar el tejado. En esta parte alta de la vivienda, Sammy observa como una gigantesca nave espacial sobrevuela las azoteas de su pueblo, mientras otro Autobot, poco dado a un camuflaje que no llame la atención al tratarse de un fórmula 1 y de nombre Mirage, merodea la vivienda del niño e irrumpe por el ventanal, revolviendo todo hasta lograr llevarse el dibujo recientemente expuesto. El padre acude junto a su esposa al notar el revuelo en la habitación del niño y con una notable cara de sorpresa, cuando descubre como un enorme armazón robótico abandona la parcela de su vivienda tras asomarse por la ventana.

El final del capítulo concluye con dos aspectos importantes. Tras la movilización del ejército para buscar la bomba sin explotar, las autoridades se han percatado de un enorme objeto enterrado bajo la colina que con el paso del tiempo ha dado forma a la orografía del terreno. Un indicador claro del enorme tiempo transcurrido, con un objeto metálico que claramente no debía estar ahí situado y menos aún cuando se supone que lleva más tiempo que el propio castillo. El otro matiz importante tiene que ver nuevamente con el niño y Jazz, cuando éste decide llevarse al niño consigo, mientras la madre del mismo corre desesperada tras observar como su hijo es secuestrado por un vehículo sin conductor.

140 pesetas despúes te percatas que no hay hostias, ni disparos, ni siquiera salen los Transformers que suelen ser los protagonistas de las historias. El cómic se ha reducido básicamente a un relato, curioso, llamativo y con aires de misterio. Un poso que con el tiempo se fue agrandando frente al simplón ejercicio de mostrar batallas entre Autobots y Decepticons. La acción y el espectáculo han escaseado en todo el tebeo, pero la chicha venía por otro lado, donde se nota ese toque europeo de tomarse las cosas con más calma, y hasta de cierto rigor a la hora de construir un relato con mimo, sin necesidad de grandes algaradas. Había pues necesidad de hacerse con el siguiente número y contemplar cómo acababa la historia descrita. 

¿Querías show? Pues toma explosiones

El único cambio destacable sobre los dos últimos capítulos es la sustitución del dibujante Ridgeway por Mike Collins. Algo inapreciable dada la calidad de los dibujos. Mientras el guionista Parkhouse culminó su brillante historia. Sammy se encuentra en el interior de Jazz quien le tranquiliza y avisa de la presencia de sus amigos. También le desvela que el robot del bosque era él en realidad pero que para pasar inadvertidos, tienden a disfrazarse en vehículos. Sin embargo, unos Decepticons han detectado la expedición Autobot y se lanzan en picado al ataque. Por fin se da cuenta de la acción y ésta resulta es pec ta cu lar. De una tacada, Tailbreaker queda fuera de combate en una única página, realmente impactante por la violencia del fuego causado por los disparos del caza Decepticon sobre un robot, al que se observan fácilmente los daños causados, devorado por el fuego y con la clásica imagen de la rueda saliéndose de la viñeta. En la siguiente página, el encuentro se centra entre Mirage y otro avión enemigo que acaba estrellándose sobre un puente. Ante la amenaza enemiga, otro Autobot de nombre Bluestreak, acude en ayuda de sus amigos y termina por eliminar al segundo de los cazas, en una imágenes tan realistas como llamativas por la violencia expuesta: con la caída del caza en una enorme bola de fuego sobre la autopista.

La acumulación de emociones hacen mella en la resistencia de un niño que cae en manos del sueño reparador. Un descanso previo para finalizar el capítulo, donde se desvela parte del misterio enterrado bajo el castillo. La acción transcurre en un enorme cohete espacial, con la poderosa presencia del líder Autobot, Optimus Prime. Dentro de la nave empezamos a atar cabos, los Autobots han rastreado una señal en su idioma que proviene del objeto misterioso enterrado bajo el castillo, mientras que la leyenda y el grabado parecen demostrar la existencia de un antiguo Autobot bajo toneladas de tierra, piedras y del tiempo transcurrido. Es de vital importancia llegar antes que los Decepticons, pues éstos sospechan también de su contenido. Y encima el ejército británico anda excavando, en una carrera que empieza tomar forma hacia una peligrosa resolución.

 
El capítulo final regresa al castillo, donde se destaca parte de una coraza desenterrada, la nave escondida durante largos años a la humanidad muestra una extraño simbolo; una referencia conocida para los lectores pero desconocida para los personajes de las viñetas: El emblema Autobot. Y ante la sucesión de acontecimientos extraños que se han ido sucediendo en páginas previas, surge un temblor que pone patas arriba la cordura de los presentes, cuando al fin emerge en escena el Hombre de hierro. Mr Harker reconoce rápidamente a la leyenda del castillo, cuya efigie cobra vida ante sus ojos. Sin embargo, los acontecimientos se aceleran cuando aparece un Decepticon de la nada, presumiblemente Starscream, y sin mediar palabra, acribilla a nuestro protagonista. Resulta impactante que en una sola página se lleven por delante al Hombre de hierro con un toque tan realista como violento. Ni siquiera hay un mísero diálogo que establezca algún motivo, salvo que tengamos en cuenta que la larga guerra entre ambas razas roboticas han llevado a sus miembros a disparar sin miramientos a sus enemigos. Sin distinción y con un enorme toque realista por parte del ilustrador, al mostrar como Starscream logra amputar la pierna del Hombre de hierro en un primer disparo, para rematarlo poco después en una segunda explosión. A un kilómetro de distancia se acerca la enorme nave Autobot, dispuesta a entablar batalla a sus enemigos. Y con Jazz en primer termino, al coger carrerilla y lanzarse sobre el asesino del titular del tebeo.

La batalla mantiene el mismo tono realista en cuanto al daño que causan las armas de estos seres. Una confrontación resumida y descrita en paralelo con la historia del castillo, haciendo hincapie en la violencia desarrollada en sus paisajes, ya sean seres humanos o máquinas. 

Finalmente la victoria se decanta del lado de los Autobots pero con un sentimiento amargo. Optimus es consciente del peligro que supone para los humanos la amenaza de los Decepticons y la necesidad de impedirlo. Un sacrificio que supone destruir la nave enterrada bajo el castillo, para impedir que caiga en manos de sus enemigos. Y ahí debajo, en las entrañas de la misteriosa nave se detalla al fin su contenido. Un Autobot especial se encuentra dentro de una cámara sellada, en un largo letargo a la espera de cumplir la misión de rescate, al poseer las coordenadas del planeta Cybertron, el hogar de los Autobots. Pero su enlace con el exterior ha sido destruido y los mismos Autobots a los que pensaba rescatar han decidido destruir la nave donde permanece. Jazz ejerce de verdugo. La historia llega a su fin con una extraña sensación desigual. No hay ninguna grandeza hacia un final curiosamente triste. Los Autobots sin saberlo han destruido a uno de los suyos con la idea clara de permanecer en nuestro planeta para defender a la raza humana de los Decepticons. 

Del cómic queda su notable toque literario, lejos de las expectativass que podrían presumirse de un tebeo destinado al consumo infantil, con la fácil exposición de robots batiéndose a golpes y disparos de rayos lásers. El tiempo pasa y la vida en el pueblo de Stansham retoma su rutina diaria, incluido un niño que recuerda su amistad con una mole robótica a la que nunca más volverá a ver. Sólo en las fantasias que albergan los sueños queda el recuerdo del Hombre de hierro. La fantástica señal de algo imborrable y que sale a flote pese al paso de los años en un niño ya adulto, feliz de recuperar una historia que ha logrado marcar huella frente a otros productos de usar y tirar. Y como ya ocurriera en 2019, El hombre de hierro vuelve a pasearse por mis recuerdos y sueños.

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Bibliografía

https://ouroboros.world/comics/los-transformers-de-marvel-comics
http://sequart.org/magazine/46113/man-of-iron-may-be-best-transformers-story-ever-told/
Documental: The Toys That Made Us - Temporada 2, Episodio 2

24 de julio de 2019

Diosdado Martínez Escudero

24 de julio de 1939

Los condenados eran llevados por parejas. Y al conocer su destino, intercambiarían más de una mirada con sus compañeros de viaje. Tal vez con anterioridad tuvieron la oportunidad de conocerse, o tal vez fuesen unos completos desconocidos en el momento en que eran esposados. A todos los habían sacado de las prisiones antes del amanecer para ser conducidos al cementerio del Este (Madrid), el conocido cementerio de la Almudena en la actualidad. Allí, en uno de sus muros, eran ejecutados. Dependiendo del número, los fusilamientos se realizaban por grupos, entre cinco y diez personas por tanda. En una grotesca espera para quienes tuvieran que esperar turno. Después de que el pelotón de fusilamiento realizase la pertinente descarga, se procedía a ejercer el tiro de gracia para rematar dudas.

A lo largo del mes de julio de 1939 hubo fusilamientos los días 8, 12, 14, 17, 24 y 31. Aunque siempre quedará la duda de un mayor número que probablemente quedaron sin registro oficial, tanto en Madrid como en zonas periféricas. La tapia que acogía las ejecuciones fue derribada para ampliar el cementerio a finales de 1940. Extendiendo el perímetro del camposanto hacia el barrio de Moratalaz. Los cuerpos sin vida que no eran reclamados por sus familiares terminaron siendo trasladados a un osario. En esa tapia fue ejecutado el último alcalde republicano de Guadarrama (Madrid). Se llamaba Diosdado Martínez Escudero.


La alcaldía

Sin embargo, la estancia de Diosdado en el cargo de la alcaldía fue más bien breve. El 2 de marzo de 1936 se constituía un nuevo equipo de gobierno en Guadarrama. El mismo día, el alcalde saliente, Diego Sánchez Oviedo y su primer Teniente, Hilario Gómez, firmaban las dimisiones de sus cargos. Curiosamente y en un pequeño alarde de discrepancia, Diego Sánchez deja constar su extrañeza de que el Gobernador Civil aceptase la presentación de sus dimisiones y que en virtud de las facultades designadas, nombrase a Diosdado y a Antonio López Pérez en sustitución de los mismos. Tiene pinta de que la maniobra política tenía su origen tras la elecciones generales de febrero, con la victoria del Frente Popular y que llevó a cabo cambios en ayuntamientos de diferentes municipios. Diego Sánchez fue apartado deliberadamente e hizo entrega del simbólico bastón a Antonio López, pues Diosdado no estaba presente físicamente en la localidad y hubo de asumir el cargo justo un mes después.


Vista parcial de Guadarrama desde el cerro de La Torre - Ayto de Guadarrama

Su paso por el ayuntamiento de Guadarrama deja una pequeña serie de historias locales y alguna que otra singular anécdota. En primer lugar, destaca una polémica decisión adoptada por el equipo de gobierno antes de la llegada del propio Diosdado, siendo además una de las primeras iniciativas: el cambio del nombre de algunas calles. En realidad no deja de ser un elemento meramente propagandístico sustituir la nomenclatura de algunas vías principales; como la calle Alfonso Senra por el de Manuel Azaña, o el Paseo de la Alameda por el de Pablo Iglesias. Sin embargo, choca bastante la proposición de la Presidencia de cambiar la calle de la Calzada por el nombre de Diosdado Martínez, "por estimar habrá reportado grandes beneficios á esta villa, y como reconocimiento debía figurar de manera ostensible". Tal idea fue aprobada con un único voto en contra del conjunto de concejales. Pero la decisión debió de crear cierta controversia entre los vecinos del municipio; tanta, que obligaría a rectificar a la corporación municipal y desistir posteriormente su alcalde de dar nombre a una de las principales arterias del pueblo.
 










Plano de Guadarrama hacia 1870. La calle Real se cambió por Alfonso Senra a principios del siglo XX- Mapa elaborado de un original topográfico del Instituto Geográfico Nacional 
 










Antes de abordar temas más gruesos, cabe destacar algunas notas puramente locales del hacer de Diosdado al frente de la alcaldía. Puesto que ocupó finalmente el 2 de abril, un mes después de sustituir al anterior regidor. En el escaso tiempo que estuvo al frente de la corporación municipal, Diosdado trató diversos asuntos con la lógica idea de querer mejorar algunos aspectos del pueblo. Una de las principales tareas del ayuntamiento constaba en dar licencia a las múltiples peticiones sobre parcelas y fincas, así como la venta de terrenos públicos que orientaban el crecimiento del municipio por barrios. Principalmente en el Barrio de la Cuesta, alrededor de la actual calle de San Francisco de Asís; el Barrio de las Angustias, donde también se propuso cambiar el nombre por Bellas Vistas, o en lugares tan reconocibles como la Colonia de Tablada.

Dentro del desarrollo urbano, destaca el deseo de mejorar el entorno con la instalación de fuentes, abrevaderos y lavaderos públicos. Del mismo modo se propone arreglar el camino y la fuente de la Porqueriza, por tratarse de aguas medicinales. Incluso se dedica tiempo a uno de los edificios más significativos de Guadarrama. El actual centro cultural La Torre. El propio Diosdado solicita al obispado la tarea de derribar las ruinas de la antigua iglesia, con la idea de conservar únicamente la Torre para embellecer el cerro posteriormente. Otra obra pública se acerca a la clara referencia republicana de querer mejorar la educación de sus ciudadanos, al mandar a estudio el poder construir escuelas en el Barrio de la Tablada. Tal cúmulo de proyectos municipales se elaboraron con la idea clara de urbanizar el pueblo y solicitar la subvenciones correspondientes al Estado.



En un antiguo pajar todavía resiste una placa donde se adivina el título: Barrio de las Angustias

Otras decisiones tenían más que ver con el día a día de los vecinos y la búsqueda de mejorar las necesidades del momento. Como por ejemplo el nombramiento de un porquero municipal: Una función importante, porque parece que los cerdos campaban a sus anchas por la vía pública.

También se estableció la creación de una plaza de barrendero, con su correspondiente carro. Dentro de la curiosa lista de nombramientos destaca la de don José Castelo, nombrado de manera interina fontanero municipal. Se da la concordancia de la existencia de un José Castelo Fernández, vecino de Guadarrama, casado y con dos hijos, que también acabó siendo fusilado en los muros del cementerio.

En el ámbito rural destaca la adquisición de dos novillos para usarlos como sementales en la Dehesa de Abajo, la estimación de la entrada de ganados en la mencionada dehesa comunal y los precios correspondientes a abonar y que dependía de la categoría de los animales. Hablando de dineros, aparte de cerciorarse del que había en caja, hubo tiempo para acordar medidas tan populares, gracias al concejal Marcos Barrero, como la proposición de subir el sueldo de los trabajadores del ayuntamiento de 5 a 6,8 pesetas. El concejal Romeral no se queda atrás, y en un visionario alarde liberal, propio del siglo XXI, propone que el comercio local pueda abrir los domingos.

Pero una de las medidas más singulares tiene que ver con una lápida. En el salón de actos del Ayuntamiento estaba colocada una placa en honor a don Alfonso Senra. Este señor fue subsecretario de Fomento en la década de 1920. Original de Galicia, su vinculo con Guadarrama se extendió posteriormente a la vía principal del pueblo, pues todavía hoy día su nombre ostenta la carretera que divide al municipio en dos. La nacional VI que conduce de Madrid a La Coruña y cruza todo Guadarrama en su trayecto de asaltar las cumbres a través del puerto del Alto del León. Diosdado acordó quitar dicha placa contando con la aprobación del resto de concejales. El propio Alfonso Senra llega a protestar a través de una instancia la decisión adoptada. La replica del Ayuntamiento consistió no solo en retirar la placa, sino que invitaba al Sr. Senra a que "abone al Ayuntamiento lo que costó dicha lapida".


Pocas imágenes quedan del antiguo ayuntamiento de Guadarrama, destruido a lo largo de la Guerra Civil.
En plena faena se aprecia parte de la balconada - Ayto Guadarrama
 
La situación política en España era muy tensa antes y después de las últimas elecciones generales. Desafortunadamente había una enorme división que acabó con la consabida Guerra Civil. El choque de ideas también se darían en una localidad como Guadarrama y que terminaría por fragmentar parte de la convivencia del pueblo. Sin necesidad de publicar detalles concretos, hay pequeños datos que permiten divagar como andaban los ánimos de los vecinos. 
 
A los pocos días de formarse el nuevo equipo del ayuntamiento, hubo de realizarse una junta de gobierno extraordinario donde se decidió abrir expediente de destitución a los vigilantes nocturnos por unos sucesos desarrollados la noche del día 8 de marzo, al "considerar los hechos como faltas graves". De hecho algo debía pasar al amparo de la oscuridad, pues el 2 de abril de 1939 se da lectura de una instancia donde se observa la preocupación de "varios padres de familia, sobre la intranquilidad reinante en el vecindario produciéndose durante las noches". Sólo la imaginación puede rellenar huecos sobre unos sucesos que estarían también relacionados con el alto índice de paro que registraban los obreros de Guadarrama. Concretamente, la situación llega a catalogarse de alarmante ante la escasez de trabajo y la incapacidad de las familias de atender sus necesidades más básicas. Es el propio Diosdado quien comenzó a realizar diversas gestiones en la capital para lograr algún tipo de subvención que pudiera capear la urgencia del momento. A lo largo del mes de junio logró el apoyo a dos propuestas de carácter forestal que requiriese la contratación de trabajadores. Las labores consistían en repoblar el pinar y el desbroce del mismo. A pesar del tanto logrado por Diosdado, los días transcurren a la par de los altercados nocturnos, porque obviamente los tramites burocráticos van despacio y en una nueva sesión extraordinaria la alcaldía apela, nuevamente al Distrito Forestal, mayor agilidad en el papeleo para aprobar "el expediente de construcción del camino, que partiendo del pueblo conduzca a San Macario".

San Macario era un antiguo poblado ubicado en el actual embalse de la Jarosa, apenas a 3 kms de Guadarrama dando pie al pinar; y por aquella época se desarrollaban pequeñas fábricas de tejeras, cerámicas y la consecuente explotación de los pinares. Para junio ya habían sido sustituidos los vigilantes expedientados por don Vicente López, quien ejercía el cargo de manera interina. El nombre del
citado sereno, coincide con otro vecino ejecutado en los muros de la Almudena; porque hay registrado un Vicente López González, natural de Guadarrama y de oficio panadero. Fusilado el 1 de mayo de 1940. Si por casualidad fuese la misma persona, conviene recordar que Vicente tuvo que pedir una pistola para poder ejercer de vigilante, al estar el arma anterior inservible. Es más, se aprueba con urgencia la adquisición del arma. Hecho que demuestra la importancia de la disuasión que pudiera aportar tal instrumento.

En resumen, se observa una pequeña acumulación por parte del ayuntamiento en buscar soluciones y de mantener el orden. Por un lado se buscaba atajar la inestabilidad obrera a través de diversas obras públicas mientras intentaba poner freno al desorden nocturno que andaría relacionado con la fragmentación social de la época
 
Un mes después se llevaba a cabo el golpe de estado.

Nota del Gobierno radiada el 19 de julio de 1936 a las ocho y media de la mañana.
Diario ABC (Madrid) 19/07/1936, página 31.
...Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose contra su propia Patria,... 

El movimiento nacional copiaba los pronunciamientos sucedidos en el siglo anterior, una serie de sublevaciones militares que terminarían convergiendo en Madrid. El general Mola, situado en Navarra, recomendaba imprimir el uso de la violencia para remarcar la resolución del mismo y que acallase cualquier esfuerzo de resistencia. Sin embargo, la propia República respondió con el mismo tono, elevando la tensión del conflicto que derivaría en la posterior Guerra Civil. En Guadarrama se produjo una tensa calma mientras se mantenía fiel a la República. Parece ser que desde Madrid había instrucciones donde se apelaba a la tranquilidad y al sosiego. La corporación municipal de Guadarrama debía mantener el orden y detener a aquellos vecinos que intentasen alterar el orden público o por apoyar consignas del levantamiento militar. Pero los insurrectos lograron imponerse en diferentes capitales castellanas, estando Segovia, Ávila y Valladolid las más cercanas a la capital. Mientras que en Madrid, los sublevados se quedaron acuartelados en el Cuartel General de Montaña, siendo rápidamente rodeados por milicianos y fuerzas públicas que terminaron tomando el edificio por la fuerza, con el agravante de una sangrienta matanza. 

Tropas sublevadas llegan al pueblo de San Rafael (Segovia), vertiente norte del puerto de Guadarrama - Biblioteca Nacional de España

Con el triunfo nacional en Castilla, el pueblo de Guadarrama quedaba a medio camino de la capital. Y con la mirada puesta hacia el importante paso de montaña que separa ambas Castillas. La importancia de controlar el puerto se convertía en vital si se quería llegar a Madrid. De hecho, hay constatada la presencia de diversos grupos de civiles que llegaron a realizar controles de los accesos y la cumbre del puerto.

Desde Valladolid partió una columna militar al mando del coronel Serrador, al que se le fueron uniendo diferentes fuerzas en su camino al puerto. Pero la cercanía de la capital propició que para el 22 de julio, el Alto de El León estuviese ocupado por fuerzas leales a la República, comandadas por el coronel Castillo y con la tajante orden de contener el avance nacional. El mismo día 22 se produjo la primera confrontación bélica entre ambas facciones por el dominio de la cumbre, la batalla se desarrolló a lo largo del día hasta que la victoria final se decantó del lado nacional alrededor de las seis de la tarde. El empuje, orden y profesionalidad de los militares se impuso al ímpetu de las milicias que retrocedieron, dejando libre la planicie del puerto. A pesar de este pequeño triunfo, la fuerzas nacionales eran escasas para continuar avanzando por lo que optaron por fortificar la cumbre y desplegar las piezas de artillería.

 
El Alto del León. Curiosamente el monumento se salvó de la destrucción - Biblioteca Nacional de España

Guadarrama quedaba a los pies del puerto, y como núcleo urbano más cercano, se constituía como base de operaciones de las fuerzas republicanas. Las localidades de El Espinar y San Rafael quedaron del lado nacional en la vertiente norte de la sierra. Con seguridad, buena parte de la población empezaría a abandonar el pueblo, y con mayor esmero cuando la artillería nacional empezaba a responder a los cañonazos republicanos, que intentaban desalojar a las fuerzas de Serrador. Como alcalde de Guadarrama, Diosdado se mantuvo en el pueblo, cumpliendo con sus funciones y asistiendo, dentro de sus posibilidades, la llegada de las milicias y fuerzas republicanas en las continuas ofensivas con la idea de reconquistar el estratégico puerto perdido. También se adhirió a la defensa de la República al ingresar en el 5º Regimiento de milicias especiales.
Sin embargo, el bando nacional resistió la acometida del día 23. Esa misma noche, se planea en Guadarrama un movimiento envolvente con la intención de sorprender a las parapetadas fuerzas nacionales atacando por el flanco izquierdo, en una operación que consistía alcanzar las cumbres de Cuelgamuros. Para tal misión, Diosdado propuso a un vecino como guía de las tropas que debían internarse en el pinar durante la noche. El capitán Benito Sánchez estaba al mando de la misión donde sorprendieron a los sublevados situados en Cabeza Lijar. Pero tras causar numerosas bajas enemigas retrocedieron al perder el factor sorpresa sin poder llegar al Alto.


Efectos de las bombas sobre Guadarrama - Bibl. Nacional de España

Al amanecer del día 24, se estableció nuevamente un cruel combate que se extendió a lo largo del día con el mismo resultado; la cumbre seguía siendo nacional a pesar de las bajas y de los numerosos esfuerzos republicanos por recuperar el terreno perdido.

Para el 25 de julio se repite la misma letanía. Los cañones abren fuego sobre las posiciones de el Alto del León, respondiendo la artillería nacional sobre el pueblo de Guadarrama. En este intercambio de proyectiles; Diosdado estuvo a punto de perecer a causa de las bombas, según relata Francisco Aguera Cenarro en un articulo publicado en la revista Crónica. El alcalde acompañaba a otro periodista que resultó muerto a causa de la metralla de un obús que cayó en la misma plaza del ayuntamiento. Pero la suerte de Diosdado se acabaría el 28 de julio de 1939, pues fue herido en un accidente de automóvil mientras completaba una misión de combate en los alrededores de Tablada.

Como curiosidad cabría destacar la elección temporal de un guardia civil como sustituto de Diosdado mientras éste andaba ausente, elegido por los pocos vecinos que quedarían en el pueblo.

El periodista, guardias civiles y un miliciano observan un vehículo acribillado frente al antiguo ayuntamiento - Revista Crónica, foto de Cervera

La guerra continuó en el frente guadarrameño a lo largo del verano. Las fuerzas republicanas redoblaron sus esfuerzos por apartar de la cumbre a las fuerzas nacionales. No lo lograron, gracias a una tenaz resistencia que con el tiempo llevó a cambiar el nombre del paso de montaña por el de Alto de los Leones de Castilla, en homenaje a la numantina resistencia ofrecida por el coronel Serrador y sus hombres. Tras el verano, el frente se fue estabilizando y otras operaciones militares derivarían el interés hacia otras regiones españolas. El cordal serrano mantuvo las líneas de ambos ejércitos, cuyas fuerzas procedieron a una labor de fortificación donde todavía perdura una buena colecta de obras bélicas a la espera de que las administraciones se hagan cargo de su conservación como parte fundamental de la historia reciente del país.

Después de ser herido, Diosdado sería trasladado a algún hospital para seguir el curso de la guerra desde la distancia. Del mismo modo ejercería la alcaldía, nombrado como Presidente del Consejo Administrativo de la Villa de un pueblo tomado por las armas. La última gran batalla acaecida en Guadarrama fue a través de un nuevo intento de recuperar el puerto, en una importante ofensiva republicana ligada a la batalla de la Granja de 1937. Una vez recuperado, Diosdado debió de establecerse en Madrid, donde su última dirección figura en la calle Modesto Lafuente.


Servicio sanitario en el frente de Guadarrama - Biblioteca Nacional de España

Parte oficial de guerra correspondiente al día 1º de abril de 1939.
En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado.
Burgos, 1º de abril de 1939. Año de la Victoria

Después de la victoria nacional, el ejército logró asumir el control para poder instaurar el orden de la sociedad española. Y en especial, clasificar a los derrotados. Cuesta verlo desde la distancia, pero tras declararse el final de la contienda, la jurisdicción militar realizó las competencias que deberían haber asumido los tribunales ordinarios. Se ponía en marcha la maquinaría de represión política. En realidad se dio paso a un ansiado ajuste de cuentas contra los enemigos políticos y de las fuerzas contrarias. También cabe destacar el claro mensaje intimidatorio al resto de la población civil. El temor como arma de dominación. Para tal fin, se creó la llamada Causa General. Un juzgado especial dedicado a investigar y condenar los años de dominio de la República, con los crímenes y delitos cometidos a lo largo de la contienda. Como el asalto al Cuartel General de Montaña, los famosos fusilamientos realizados en el pueblo de Paracuellos o delitos menores cometidos a lo largo de esos años. Tantos sucesos acaecidos a lo largo de la guerra dio pie al revanchismo y a las denuncias interesadas.

Diversas autoridades, políticos y de las administraciones republicanas fueron detenidas en Alicante cuando intentaban huir del país tras la derrota de la República. Destacan por ejemplo la detención de Eusebio Aresté Fernández, alcalde de Paracuellos o de Vicente González García-Carrizo, alcalde de la vecina localidad de San Lorenzo de El Escorial. Sin embargo, desconozco dónde fue arrestado Diosdado. El incipiente régimen franquista invitaba a los funcionarios a regresar a sus puestos de trabajo, y tal vez Diosdado fuera detenido al intentar recuperar su puesto en Correos. Pero la purga comenzaba con la recabación de datos a través del Ministerio de la Gobernación con el expediente de depuración político y social. Muchos funcionarios cayeron en la trampa.  

Tapia del cementerio de la Almudena - Julio de 2019
Hacia junio de 1939, Diosdado andaba preso en la prisión provisional de Torrijos, y a través de una carta personal, dirigida al jefe del Servicio Nacional de Correos y Telégrafos, solicitaba que éste cumpliese lo acordado para que pudiera volver a ocupar su puesto de trabajo previo al 18 de julio de 1936. Sin embargo el tiempo se acababa, porque la farsa de los juicios queda demostrada cuando Diosdado fue trasladado a la prisión de Porlier el 23 de julio para ser fusilado al día siguiente. Mientras que la supuesta investigación sobre su persona seguía su curso y se extendió hasta finales de noviembre del 39. Está claro que alguien tomó la firme decisión de llevarlo al paredón sin necesidad de esperar los resultados de las declaraciones de los testigos o de la orden de algún juez militar. Como bien demuestra también una extraña tradición dispuesta a imponerse en la ancha España, porque el juez instructor siguió con las pesquisas de acumular información sobre el detenido a través de diferentes personalidades del pueblo de Guadarrama. El cura, el comandante del puesto de la Guardia Civil y don Luis Bravo, el nuevo alcalde tras la victoria nacional. El trío de autoridades, especialmente el alcalde en una misiva escrita a mano, describieron negativamente la figura del acusado antes y durante de la contienda. Tachando su persona como un "elemento peligrosísimo e indeseable de la nueva España".

Diosdado Martínez Escudero nació en Nava de Roa (Burgos) a finales del siglo XIX. De origen humilde, sus padres eran campesinos, pronto comenzó a marcar su propio camino con una clara convicción política ligada al mundo obrero y agrario. Fue militante del partido socialista alrededor de seis años hasta que en 1921 se afilió al partido comunista. Logró plaza como Funcionario Técnico del Cuerpo de Correos  y en uno de sus destinos, Bilbao, fue procesado, herido y detenido con motivo de una huelga minera realizada en agosto de 1923. De la capital vizcaína pasó a Asturias en 1924. Posteriormente llegó a Guadarrama, donde se estableció junto a su mujer e hija y desarrolló su labor profesional en la estafeta de correos del pueblo. Por estas fechas debió de implicarse en la vida cotidiana de la localidad y seguramente colaboró en crear una biblioteca con la intención de propagar la cultura entre los vecinos. Consta alguna carta dirigida por su propia mano a Jesús Domínguez Bordona, director de la biblioteca del Palacio Real de Madrid para que colaborase con esta función. En 1934 se posicionó en defensa de la revolución y de las huelgas generales promovidas en diferentes lugares de España, donde destacó la insurrección obrera realizada en Asturias. Por este motivo su vivienda fue asaltada, creando un pequeño cisma local que le obligó a trasladarse a Murias de Paredes (León). Sin embargo volvió en 1936, colocado como alcalde del municipio tras las elecciones generales de febrero. Tal premio estaría ligado al compromiso de Diosdado con sus ideas. Porque también ostentaba el cargo de Secretario General del Radio de Guadarrama, Vocal del Comité Comarcal de Villalba, afiliado a la central sindical de UGT, Secretario del Colectivo agrario Nueva Era y dirigente de la Casa del Pueblo de Guadarrama (sita en la calle La Panera) donde estableció la biblioteca en 1932.

Pero el inicio de la guerra saca a relucir los males del hombre. Diosdado era la máxima autoridad del pueblo, y con la pronta llegada del frente de guerra sobre el municipio, la violencia se desató sobre los vecinos que estarían señalados como derechistas. Porque durante los primeros días de la sublevación en Guadarrama hubo requisa de propiedades, de muebles, de enseres y de ganado. Y lo que es peor, el fusilamiento de los vecinos que tuvieran la desgracia de tener ideas diferentes o causas pendientes con sus ejecutores. El número de asesinados donde se acusa a Diosdado de andar involucrado, baila entre 6 y 17 personas.

Al terminar la guerra, los tribunales militares fueron realizando juicios sumarísimos sobre los presos capturados. Para después dar paso a una serie de fusilamientos que arrancaba con fuerza tras los primeros meses de la victoria nacional, destacando en primera instancia los cargos políticos de diferente índole. Obviamente, la adhesión a la causa republicana ya sentenciaba como pena de muerte. Y por ahí debía circular Diosdado Martínez Escudero. Señalado, apresado, sometido al supuesto juicio y sentenciado el mismo año de la derrota de la República. Porque tal día como hoy, hace 80 años, era fusilado el último alcalde republicano de Guadarrama.

El 24 de julio de 1939 también fueron fusiladas las siguientes personas:


Aroca Segura, Félix
Arranz Valle, Crescencio
Auñón Gallego, Manuel
Carranza Cue, Ignacio
Collado Peña, Hilario
Encabo Abad, Ricardo
Espejo Ordóñez, Rafael
Forjas Palacios, Alberto
Fortanez Cuervo, Salvador
García García, Eutimio
Girauta Linares, Vicente
González Rodríguez, Heriberto
Jiménez Bermúdez, Ezequiel
Jiménez Olivares, Lucas
Jiménez Sebastián, Ángeles
Mairal Martínez, Rafael
Martín Enamorado, José
Martín Fernández, Pedro
Martín García, Francisco
Martínez Escudero, Diosdado
Mas Mejía, Ángel
Miguel Alonso, Francisco Adolfo
Monje Botella, Emilio
Moral Sánchez, Matías del
Muñoz Trujillo, Daniel
Pegadizábal Bravo, Antonio
Pegadizábal Bravo, José Antonio
Pellón Pérez, Félix
Perla Uceda, Antonio
Perpiñán García, Josefa
Povill Berge, José
Rivera Mauricio, Baltasar
Rodríguez Cristóbal, Esteban
Roldán Moraga, Enrique
Sánchez Curat, Domingo
Sánchez Pineda, Juan
Santiago Hernández, Gregorio
Sanz Labanda, Pedro
Teruel Martínez, Graciano
Torres Guerrero, Miguel
Ugena Gómez, Emilio
Vidal Martín, Clotilde
Villar Galán, Cristóbal
Villarrubia Orozco, Atilano
Villarrubia Orozco, Manuel
Yebra García, Julio 

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Noticia de El País, marzo de 2019 -  Los fusilados perdidos de la Almudena


Bibliografía

Archivo municipal de Guadarrama
Centro documental de la memoria histórica, Salamanca:
- PS Antecedentes, Exp 41.132
- Incorporados 589, Exp 000022
- Termc, 20259
Los fusilamientos de la Almudena, Manuel García Múñoz, ed. La esfera de los libros, 2012
La gesta del Alto de los Leones, Valentín Fernández Cuevas, 1952
Guerra en las cumbres, Jesús Vázquez Ortega
Revista gráfica Crónica, edición 9-8-1939

Guadarrama: un pueblo en la línea del frente durante toda la Guerra Civil, Luis de la Cruz. Web serhistorico.net
www.pares.mcu.es

www.ign.es

29 de marzo de 2017

Ghost in the shell. Del manga al anime.

El 31 de marzo de 2017 se estrena, en salas comerciales, la adaptación cinematográfica de Ghost in the shell (GITS). La última versión sobre el manga original de Shirow Masamune, película procedente desde las américas. Un proyecto que se eternizó en el tiempo y donde el cineasta James Cameron sonaba siempre como la primera opción. La idea de esta entrada versa sobre como destacar esta obra en su conjunto, puesto que el anime de 1995 dirigido
Camuflaje termo óptico/Shirow Masamune. 
Ed Planeta de Agostini
por Mamoru Oshii, terminó por abrir al mundo occidental el mercado del manga, dando a entender el concepto aglutinador que adquiriere esta palabra. Mucho antes habían llegado obras como Heidi o Mazinger Z, series que habían popularizado algo los trabajos nipones de animación. Pero gracias al monumental anime Akira, de Katsuhiro Otomo y al posterior lanzamiento del filme animado Ghost in the shell, las siguientes producciones orientales mostraron la estrecha relación que existe entre el mundo del manga (los cómics) con los animes, (películas de animación) que se basan en estás historias. 


A mediados de la década de los 90, me impresionó la factura visual de GITS y la elaborada estética futurista que nos llevaba al cada vez más cercano 2029. Supuesta época donde la computerización ha llegado a tales extremos, que la fusión entre humanos, elementos robóticos y conexiones a la red son tan exagerados, que el termino cyberpunk se me antoja hasta corto para definirlo. Gran parte del éxito global de GITS se debe al notable alcance que obtuvo el anime de Oshii. La repercusión fue tal, que la propia trilogía de ciencia ficción, Matrix, recoge numerosas influencias sobre la estética visual de GITS. Algo que los hermanos Wachoswky no dudan en reconocer públicamente. Muchos conocimos antes a la gallina, sería recomendable acercarse al huevo.

El manga de Shirow Masamune

El hacedor de Ghost in the shell había empezado a destacar por una serie de trabajos, como Black Magic o Appleseed, obras que le llevaron a fichar por la revista Young Magazine. Shirow Masamune fue publicando periódicamente su obra futurista entre 1989 y 1991. A grandes rasgos sitúa su historia en el futuro, en una sociedad inventada e hiperconectada a Internet. El habitual sueño robótico nipón, se acopla a las mejoras que supone la simbiosis entre hombre y máquina, mejoras que exhiben la adhesión de la carne con el metal junto a ciertos enganches que nos invitan a navegar libremente por las redes mediante conexiones instaladas en el cuerpo. La libertad que otorga el Wifi debe ser una rareza en este caso. Tanta conectividad conlleva un enorme peligro, debido a la posibilidad de que cualquier pirata pueda acceder a tu persona y hackearte la mente. Algo así como caer en una hipnosis donde poder manipular a cualquiera. Qué no podría hacerse en la cabeza de cualquier pirado. Tal peligro exige que haya servicios de seguridad acordes al peligro. Así es como se crean unidades especializadas por parte de los gobiernos para combatir a los supuestos criminales. Con estos pretextos se nos presentan los protagonistas del manga, enclavados en una unidad especial llamada Sección 9. Dentro de este grupo se encuentra su personaje principal, la mayor Motoko Kusanagi. Un pequeño inciso respecto a los autores japoneses, destacar los numerosos casos donde la mujer abarca el protagonismo principal. Kusanagi sobresale por tener todo su cuerpo robotizado, teniendo que acudir al cerebro para citar al único elemento humano que contiene su ser. ¿Cómo es posible tal metamorfosis? Mejor no preguntar, a ojo está es la parte sencilla. La mayor lidera a un grupo de profesionales donde destaca Batou, otro cyborg similar a Kusanagi, el novato Togusa y otros especialistas secundarios como Ishikawa o Bouma. El jefazo de la sección responde al nombre de Aramaki. Protagonista vital entre la burocracia política y las órdenes directas de acción sobre sus hombres. 
Destripe total - Shirow Masamune. Ed Planeta de Agostini
El manga recoge diferentes misiones expuestas en diversos capítulos independientes unos de otros. Cabe avisar de la complejidad de las tramas, ya que GITS puede llegar a fascinar por su enrevesado concepto futurista o llegar a desear lanzar el libreto por la ventana más cercana. Un consejo personal. No intenten entender todo lo que Masamune explica o intenta describir. Es un gasto inútil de tiempo hacia un autor que en ocasiones debe entenderse él mismo y su espejo. De hecho, hay numerosas acotaciones a lo largo de las páginas. El propio Masamune recomienda obviar su lectura a lo largo de las viñetas, normalmente son referencias a obras científicas donde dice haberse inspirado para dar por buena alguna paranoia descrita en los diálogos. En otras notas, reconoce abiertamente haberse inventado cosas. En cierto modo puede verse como un simple apunte de humor, ese cordial sentimiento que nos permite salir del paso. En este sentido el manga contiene bastantes dosis de humor, acentuadas por las clásicas exageraciones faciales tan redundantes de los dibujantes japoneses. Una buena muestra para escapar algo de la rigidez que impera en el anime de Oshii. Aunque éste último consiga sintetizar mejor la temática filosófica de GITS.

El tema de la calidad del dibujo podría dar pie a una larga exposición si supiera algo del tema, como carezco de la habilidad de juntar dos simple lineas, me demoro a la superficialidad de la opinión personal. En algunas viñetas hay tal acumulación de detalles, que parecen destinadas a sobrecargar aún más el relato. El caso es que abruma tal cantidad, como queriendo acoplarse al exceso que atesora GITS. Algo que también se ve en la película cuando se nos presentan las colosales dimensiones de la ciudad donde se desarrolla la acción a través de la magnífica banda sonora.
No pierdas la esperanza, no es tan dificil de entender - Shirow Masamune. Ed Planeta de Agostini
Finalmente se cita al titiritero. El peligroso delincuente digital. Su irrupción es tan importante a nivel narrativo que consigue copar gran parte de nuestra atención, y convertirse en la estrella pese a aparecer en escena algo tarde. Este personaje nos permite buscar semejanzas en otras obras clásicas. Los replicantes de Blade Runner seguramente sean los más parecidos. Porque siempre ha existido esa extraña necesidad humana de intentar dotar de vida y hasta de alma, a cualquier objeto fuera de las convenciones religiosas. Masamune expone a su ser de una manera diferente, reordenando la linealidad evolutiva al antojo de la nada. Como el origen de la vida misma, que al parecer vino precedida por un admirable petardazo. Tras el éxito cosechado vino toda una colección de explotaciones capitalistas a través de dos animes, OVA´s, series y derivados. Masamune extendió las aventuras de sus protagonistas en dos colecciones más. Ghost in the shell 1.5 Human-error processor y Ghost in the shell 2 Man/Machine Interface. Obras que bien podrían complementar la curiosidad de los lectores que lo estimen oportuno. El mio queda colmado de momento. 

El anime de Mamoru Oshii

Esta película está considerada como una obra de culto, y puede existir cierto recelo cuando vuelvo a revisar la cinta animada que ideo Oshii en 1995. O tal vez sea el paso del tiempo. El mayor merito del film fue encumbrar al genero manga, la exposición de una sobrecargada sociedad futurista y una acertada mezcla entre ciencia y filosofía sobre qué es una forma de vida. Un pequeño acierto del director y de su guionista Kazunori Ito, fue comprimir la parte más llamativa del manga y reducirla bajo el paraguas de la seriedad. La trama vuelve a ser compleja de entrada y puede perder comba cuando es incapaz de hallar una conexión más simple entre el peligroso hacker, apodado el titiritero, y la relación con el conflicto diplomático con la fantasiosa república de Gaber. Podría echársele en cara a Oshii y a su equipo, la comodidad de acogerse a la parte más atractiva del libreto y reducirla al breve espacio que dura la película, 83 minutos. La supuesta investigación y el metraje se reduce a tres grandes bloques con algo de acción, a fin de cuentas es donde destaca GITS a primera vista. Pero se hecha en falta algo más de profundidad que una simple secuencia en barquito.
Otra forma de ver el camuflaje termo óptico - Bandai-Visual-Manga Entertainment
La impecable animación, las secuencias de acción y la hipnótica representación de un futuro excesivamente desarrollado se desenvuelve en fragmentos, donde Oshii llega a congelar el tiempo para recuperar el tempo de lo que nos esta narrando. En parte se acierta al condensar el exceso de tramas y las misiones que desarrollaba el manga, pero el guionista se ve incapaz de añadir algo nuevo que permita entender mejor lo que se está contando. O tal vez había demasiado respeto al original. La seriedad del argumento contrasta con el manga, logrando funcionar de manera mecánica hacia un fin concreto y apenas aportando nuevas secuencias o diálogos que ayuden a comprender algo mejor que están contando. En esto los japos no pierden el tiempo, van directos al grano, otorgando las posibles dudas de sus argumentos a la capacidad de atención de los espectadores. 

He visto tantas veces GITS, que puedo mentir y reconocer entender el anime al 90%. Para la película nuevamente aconsejo dejarse llevar en primer lugar por la facilidad audiovisual de sus autores. De la trama algo queda, y algo suma posteriores visionados. Porque siempre merece la pena volver a ver las chulerías de Kusanagi y Batou en esa sociedad futura que hasta da miedo que pueda llegar. 

Revisando parte de mis párrafos, puede parecer que haya cierta desconsideración hacia estas obras, todo lo contrario, GITS y todo lo que la rodea me ha fascinado durante muchísimo tiempo. El caso es que la trama final de GITS empieza a escapárseme, y la fascinación adolescente, empieza a barruntar la melancolía de unas sensaciones que no terminan de alcanzarse nuevamente. Posteriormente también hubo secuela peliculera, Ghost in the shell 2: Innocence. Recuerdo que no me dormí de milagro.

Tira del cable - Bandai-Visual-Manga Entertainment
Como me gusta el reciclaje, he recuperado la crítica que escribí para gkaplan.com, una antigua web cinematográfica que lamentablemente se perdió en el tiempo, allá por el año 2000. La comparaciones son odiosas pero está bien ver que opinaba mi persona de hace 17 años. 

GHOST IN THE SHELL

Bandai-Visual-Manga Entertainment
Mamoru Oshii firma este anime de manera sobresaliente, no solo por la preocupación que supone el avance abrumador de la informática, sino por las consecuencias que conlleva. En esta ocasión la humanidad esta siendo mejorada gracias a las prestaciones cibernéticas. En el año 2028, la sociedad vive inmersa en el mundo de las telecomunicaciones y la red se ha convertido en un mar abierto para cualquiera. 

De este modo nace la trama de esta película, un proyecto secreto se rebela contra sus creadores y recibe el nombre en clave de 2501. A continuación los servicios internos de seguridad se lanzan a la búsqueda y captura de un pirata informático, denominado el Gran Maestro, ya que pone en peligro la estabilidad política en las relaciones con una pequeña república. 

La realización de esta obra es magnifica, así como la puesta en escena. La animación de los personajes, los escenarios, los efectos de luces, las escenas de acción, y un largo etcétera ponen de relieve de que nos encontramos con una de las obras cumbres del manga japonés, no solo por la elaboración de la animación sino por su brillante argumento. Aunque sea en esta parte donde más cojea el film, el guión es demasiado enrevesado y a veces resulta bastante complicado, esto obliga al espectador a estar atento de la historia, de lo contrario puede perderse fácilmente y con ello el verdadero encanto de la narración final. Por otro lado, el montaje se desarrolla perfectamente repartido en las diferentes escenas clásicas. Arranque, nudo y desenlace bajo las pautas de los helicópteros y su ensordecedor sonido que nos transmiten el avance de la misma.
Planazo - Bandai-Visual-Manga Entertainment
La escasa duración bloquea en parte este anime, por un lado porque no se consigue que haya una relación con los personajes, pues apenas se sabe quienes son y parecen un grupo de seres sin sentimientos; mientras que por otro, la corta duración afecta al desarrollo de la historia, se complica la trama al comprimir el argumento en un corto espacio de tiempo, de tal forma que podemos perder el hilo que une a una de las mejores películas del genero manga que se puedan ver.
8/12/2000

La materia no es más que un caparazón sin forma concreta, como una nube... En el vacío supuestamente lleno de partículas, está la existencia real. 
El titiritero

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Ghost in the shell. Patrulla especial Ghost
Shirow Masamune. Ed Planeta de Agostini

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