Esta novela llegó en 2019, a través de una joven e inteligente debutante en la escritura de nombre, Holly Jackson. Una escritora británica que logró un rotundo éxito con la venta del libro a lo largo y ancho del mundo. Tal gloria, merece una continuación tras otra; hasta completar una trilogía que ya ha marcado tendencia en la literatura juvenil, al estirar las aventuras de su protagonista con los títulos: Desaparición para expertos (2021) y Venganza para víctimas (2022). Aparte de la correspondiente adaptación televisiva mediante una plataforma audiovisual de pago, los espabilados de la editorial, han sabida jugar la carta de la precuela, con otro hallazgo literario denominado como Muerte en la isla (2025).
Asesinato para principiantes es una novela de carácter juvenil, cuya protagonista está a punto de comenzar el último curso de instituto para, a posteriori, dar el paso a la universidad. Pippa Fitz-Amobi es una estudiante aplicada, brillante y diligente, que expone fielmente la responsable figura del cerebrito de la clase. Al parecer, los estudiantes ingleses tienen que elaborar una especie de trabajo, o proyecto, con cierta elaboración como fin de ciclo. Y para esa tarea, escoge un tema peliagudo. Porque hará como unos cinco años que en la misma localidad donde reside sucedió una tragedia con la desaparición de una popular chica del mismo instituto: Andie Bell. Dos días después, su novio Sal Singh apareció muerto en un bosque cercano, como si se hubiera suicidado atiborrándose a medicamentos y acompañado de una nota donde se atribuía haber asesinado a su pareja. La eficaz policía inglesa continuó con la búsqueda del cuerpo de la chica sin éxito alguno, dando por sentado la póstuma confesión de Sal y los remordimientos que le llevaron a suicidarse. Caso cerrado, pero con la herida abierta en la pequeña localidad de Kilton.
Para la joven Pippa hay algo que no cuadra. A pesar de que hay una pequeña diferencia de edad entre ellos, Pippa retiene un agradable recuerdo de Sal cuando eran más pequeños, cuando amablemente la defendió de los típicos abusones del colegio y recuerda perfectamente la figura de un joven adolescente amable, aplicado e integrado con el resto. Nada que ver con la sombra de un monstruo que los vecinos han ido creando. La obligatoriedad del trabajo estudiantil le permite investigar por su cuenta, con la excusa de cómo trataron el tema los medios de comunicación. Con esta premisa, discurre la novela en primera persona a cargo de la protagonista. La investigación escolar sirve de excusa para poner al lector en antecedentes y acompañar a Pippa en sus averiguaciones, mediante un diario y una serie de transcripciones de las entrevistas que va realizando, un esmerado método que sirve para animar el relato. Ni que decir tiene que la perseverante muchacha, irá encontrando pequeños hilos de los que podrá atar ciertos cabos para continuar sus indagaciones, y empezar a tener constancia de una mayor profundidad en un caso más complejo de lo que aparentaba de inicio.
El libro anda repartido en numerosos capítulos, algunos bastante escuetos donde prima la investigación. Mientras que a la par, se desarrolla algo la vida familiar y social de la protagonista. El clásico ejemplo de cómo afecta el lado personal a una joven que se va adentrando en terrenos pantanosos del pueblo en el que vive ella, su familia y amigos.
La literatura se cierne en un pequeño mal concreto, una especie de guion serializado donde prima el carácter norteamericano de que siempre tiene que suceder algo. En realidad, no es otra cosa que la tonta necesidad de llamar constantemente la atención para mantener alerta al lector con el clásico gancho, o el manoseado cliffhanger que suele dejarse para cerrar capítulos. Hará un año leí un éxito mundial de antaño: Los hombres que no amaban a las mujeres, y aunque mis gustos personales difieren de estas lecturas, las diferencias entre ambas novelas son más que obvias. Sin olvidar el carácter juvenil de, Asesinato para principiantes, ni otras virtudes como la agilidad o la frescura juvenil de atraer la atención con hallazgos relevantes en la continua carrera de obtener nuevas pistas. La obra de Stieg Larsson proporciona una densidad y complejidad mucho más madura y estimulante que el efectismo constante y ligero de Holly Jackson. En realidad no es un reproche, más bien una simple comparación que sirva para situar donde corresponde a cada novela en su lugar. Si tuviera que escoger, gana el sueco claramente.
A pesar de que Asesinato para principiantes guarda interesantes y continuas sorpresas, no deja de ser una obra capitalizada por una obstinada adolescente que se juega la vida con la desvergüenza propia de una edad que se considera intocable. La novela juega en otra liga diferente, cuyo mayor valor es el continuo gancho que permite seguir la novela sin complejos de saber de antemano que se van a suceder diversas sorpresas y revelaciones de secretos, donde toca distinguir cuando Jackson acierta y sorprende de manera satisfactoria, al extremo de reconocer cuando se pasa de frenada. La novel escritora tiene el buen hacer de plantear textos bastante visuales, como si se diera de antemano el caramelo de una adaptación televisiva que la permitiera obtener mayor promoción. Queda por ver hasta cuando durará la moda. De momento, ha logrado que mi hija mayor se lea las dos continuaciones con entusiasmo e interés. Siempre hay algo positivo.
Asesinato para principiantes
Holly Jackson
Ed CrossBooks, 2020
Ed CrossBooks, 2020

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