![]() |
La imagen viralizada - Lucasfilm LTD |
Como ya sucediese con el episodio VII también hay notas positivas. Y en ese aspecto hay que destacar la valentía de Jhonson de querer cortar los hilos que conectan al espectador con los títulos del pasado. Empezando por el detalle de sustituir el eterno color dorado por el sangrante rojizo de los textos de Star Wars en la cartelería promocional. La declaración más interesante aborda la espiritualidad de la Fuerza y los recovecos que esta supuesta religiosidad plantea en los protagonistas. La frágil linea que separa el bien del mal frente a la presuntuosa superioridad moral de los viejos Jedi. Aquellos que se situaban por encima del poder establecido y que terminaron por ser exterminados. Hay un mantra que el director y guionista se emperra en repetir, y acierta en ese caso. La nostalgia del pasado está bien pero lo nuevo debe sustituir a lo viejo. Un mensaje directo para que dejemos de añorar tiempos pasados y que los espectadores seamos capaces de dejarnos embaucar por las nuevas propuestas. Y en ese aspecto triunfa la dupla protagonista.
Tras la buena aceptación que supuso el protagonismo de Rey (Daisy Ridley) en la película anterior, ahora le toca destacar a Kylo Ren y a sus exabruptos violentos, ayuda bastante que Adam Driver sea buen actor ante la simple acumulación de toques coléricos y poses para la galería. Pero es que el chico malo conlleva una interesante dualidad que se echaba de menos en los simples lloriqueos de Anakin en la otra trilogía. Y es de agradecer que la sorpresa acompañe los improvistos de un tipo que su genealogía le sitúa como nieto de Vader, sobrino de Luke y descendiente directo de Han Solo y Leia.
![]() |
Un poco de yesca y un mechero... - Lucasfilm LTD |
Sin embargo, Los últimos Jedi no termina de ser redonda, son tantas las ganas por estimular el circo, que Johnson abruma con tanto giro argumental. Es cierto que ayuda y mucho el uso del humor para sobrellevar tal carga, pero la desmesura del conflicto es tan alargada, que Jhonson se pierde al querer acaparar tanta temática, diversión y drama a partes iguales. Nada tiene que ver el excesivo metraje, más bien sobra el acopio de tensión y de estrellarnos constantemente ante el peligro resuelto al vuelo del azar. Ese excesivo equipaje de emociones agota hasta tal punto, que el maravilloso culmen de la batalla final me alcanza agarrotado en la butaca. Es una pena que la resolución llegue lastrada por lo exagerado del viaje propuesto. Queda por ver como prende esa nueva esperanza expuesta por Rian Jhonson.
Los últimos Jedi
Rian Jhonson 2016
-----------------------------------------------------------------------------
La ristra:
No hay comentarios:
Publicar un comentario