17 de diciembre de 2012

El séquito (Entourage). T6 y T7.

La sexta temporada de Entourage tiene la extraña sensación de servir de transición, de puente hacia nuevas ideas que buscar próximamente. La serie viene de tocar varios apartados en la vida del actor estrella. Primero fue como un actor prometedor y comprometido con el cine independiente, Queens Boulevard. Seguido del éxito planetario en una gran superproducción, Aquaman y el desastre profesional, Medellin y Nueve almas valientes. Tras el paso en falso anterior y tras tocar tanto matiz, esta nueva sesión se toma un respiro en cuanto a contenido y prefiere centrarse en el lado personal de los personajes principales. Salvo curiosamente en Vincent, quien parece sobrar en todos los capítulos y se convierte extrañamente en el segundón frente a sus compañeros. El supuesto protagonista relegado a simple carabina. Eric vuelve a centrar parte del protagonismo con sus vaivenes amorosos y profesionales, sigue siendo un personaje algo soso frente a las desmesuras del resto y esa, cierta cordura, en parte es necesaria para no sacar tanto los pies del tiesto. Drama vuelve a recuperar algo del protagonismo perdido con sus temperamentales salidas de tono mientras que el personaje de Tortuga sobrevive gracias al empuje final recibido en la temporada precedente.

El secundario de lujo, Ari Gold, toma ventaja como coprotagonista en sus tramas paralelas. El superagente continua con su propia trama y su apuesta personal, Andrew Klein. Este personaje es un antiguo camarada de Gold y a la vez un competente agente de televisión, sin embargo pondrá en más de un apuro a Gold por sus lios de faldas. Las notas sobre Sorkin es un buen ejemplo de la desmesura que predominan los entuertos de los negocios llevados al extremo entre lo personal y lo profesional. El segundo cisma de Gold será con Lloyd Lee, su simpático ayudante que se rebelará de su condición infrautilizada para ganar algo mas del protagonismo que merece su personaje en esta serie. La traca final para Gold, será su triunfo supremo en el amplio negocio del espectáculo y el acaparamiento principal de los espectadores hacia sus divertidas ocurrencias frente a las simples evoluciones de sus acompañantes de reparto. Viva el Rey¡¡¡¡.

T.7 Un gran salto.


No se me había ocurrido de avisar por desvelar continuamente la trama, los llamados spoilers. A fin de cuentas estas son mis reflexiones personales sobre el visionado de una serie que curiosamente ha decidido dar un nuevo giro en su trayecto. Fuera la banalidad y la supuesta comedia alegre. Los creadores de El séquito se ponen serios en esta nueva sesión. Un cambio hacia la madurez, al intensificar el drama y derivando el viaje de su protagonista hacia los infiernos. Un tono más sombrío, tan de moda en estos tiempos donde mucha gente, críticos incluidos se escudan en la simple cita de "un tono más oscuro". Creo que es algo más natural, lo oscuro es cuando apenas se ve, mientras que ese tono representa la serie desde un enfoque más adulto. A estas alturas de la vida, cualquier representación artística empieza de maravilla cuando la catalogación es para mayores de 18. Disney y mi infancia quedaron atrás hace tiempo. La serie va por otro camino. Ahora toca experimentar otro mal endémico asociado a las rutilantes estrellas de Hollywood. Los problemas con la ley a través de las drogas, peleas, conductores ebrios y sonadas detenciones. La trama de esta séptima temporada abandona los bucólicos problemas anteriores para centrarse en la evolución en picado de la estrella Vincent Chase. Capítulo tras capítulo vemos como la vitalidad del actor va yendo cada vez más hacia la autodestrucción, un viaje rodeado de todos los vicios necesarios, alcohol, sexo, drogas y rock´roll. Porque esta marcha es bien distinta a lo visto anteriormente.

Esta madurez y paso dramático se cierne también sobre el todopoderoso Ari Gold, su particular subtrama sigue engulliendo poder alrededor de su figura. En este caso con la posibilidad de instalar en el mismo ombligo del espectáculo, el deporte más importante de los EEUU, un equipo de la NFL. El atracón se revuelve y la sombría terapia de guión no deja títere con cabeza. Gold empezará a sufrir continuos reveses que harán peligrar todo el poder acumulado, familia incluida, gracias a una temporada rompedora con el trayecto que había ido trazando esta serie. El séquito se ha hecho mayor de golpe, de sopetón. Y aspira a algo más que a ser la agradable comedia que nos entretenía entre fiestas, ligues y cameos de famosos. Veremos como termina todo en la octava y última temporada.

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El séquito T.1 y T.2
El séquito T.3
El séquito T.4 y T.5
El séquito T.8

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